La ignorancia, el peor enemigo de la seguridad eléctrica

La ignorancia, el peor enemigo de la seguridad eléctrica.

La ignorancia en general se produce por falta de formación e información. A esa ausente tarea tenemos que avocarnos si queremos bajar los accidentes provocados por el riesgo eléctrico.

No podemos pretender que los usuarios o consumidores sean especialistas en electricidad para determinar qué tipo de instalación eléctrica y productos le conviene instalar. Realizarla conforme a las normas y reglamentaciones vigentes es lo que va a evitar que dentro de su inmueble se produzcan accidentes por causales eléctricas.

La ignorancia en general se produce por falta de formación e información.

Cuanto más informado esté el común de la gente sobre la problemática de las instalaciones eléctricas: haciéndole conocer que la falta de protecciones adecuadas, instalaciones incorrectas y uso de materiales prohibidos le podrán provocar graves consecuencias sobre bienes y personas; que si no los corrige corre el riesgo de engrosar las estadísticas del 40% de los incendios provocados por fallas eléctricas y que tendrá probabilidades ciertas de tener algún accidente personal, que se sustenta en los 1500 casos anuales provocados por accidentes eléctricos.

No podemos pretender que los usuarios o consumidores sean especialistas en electricidad para determinar qué tipo de instalación eléctrica y productos le conviene instalar.

Debemos hacerle tomar conciencia de la gravedad de las consecuencias que implica no tener las instalaciones eléctricas de acuerdo a las reglamentaciones y normas vigentes.

El problema en nuestro país es que no existe quien genere y comunique esa información formadora de conciencia en forma coordinada y masiva. En países desarrollados ese rol es cumplido por el estado y por instituciones sin fines de lucro –ong’s- defensoras de los derechos de los ciudadanos, usuarios y consumidores, las cuales traccionan a las empresas privadas a tener una comunicación permanente con los consumidores en el mismo sentido y todos se alinean tras el objetivo común.

El problema en nuestro país es que no existe quien genere y comunique esa información formadora de conciencia en forma coordinada y masiva.

Lamentablemente las urgencias de nuestro estado parecen ser otras, sin duda lo son, porque no hay campaña cierta y planificada en defensa de los derechos de los ciudadanos como lo marca el Art. 42 de la Constitución Nacional de 1994 y la Ley de Defensa del Consumidor 24240/93, donde se explicita que los consumidores tienen derecho a la protección de su salud y seguridad, debiendo contar con una información cierta, veraz y detallada.

Si en general esa información está ausente o no existe, debemos ser los particulares quienes nos ocupemos de prepararla y suministrarla de la mejor manera, utilizando los medios a nuestro alcance para comunicarla.

Si en general esa información está ausente o no existe, debemos ser los particulares quienes nos ocupemos de prepararla y suministrarla de la mejor manera, utilizando los medios a nuestro alcance para comunicarla.

Por esto es que los productores, importadores, comerciantes, profesionales, instaladores, cámaras que los representan y entidades de defensa de los consumidores debemos asumir el compromiso de realizar y apoyar toda campaña que impulse la difusión de los temas de seguridad eléctrica. Es nuestro deber y debemos comprometernos a transmitir ese mensaje, por el cual el ciudadano se sentirá protegido y cuidado y sin duda valorará y premiará la acción abordada.

Debemos informarlos de los peligros del riesgo eléctrico y hacerles conocer las soluciones para evitarlo.

Debemos informarlos de los peligros del riesgo eléctrico y hacerles conocer las soluciones para evitarlo.

Quienes estemos comprometidas con ese objetivo debemos mancomunar nuestros esfuerzos para poder realizar una campaña masiva hacia la población y lograr que la misma tome conciencia del verdadero y potencial peligro que significan las instalaciones eléctricas inseguras.

Cuidemos nuestras vidas y la de nuestros semejantes.

¡No tenemos excusas para no hacerlo!

Cuidemos nuestras vidas y la de nuestros semejantes.

 

El autor

Felipe Sorrentino: Es asesor de dirección de CADIME, Coordinador Editorial de Avance Eléctrico, Coordinador de capacitación de la cámara argentina de distribuidores de materiales eléctricos

 

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Fecha de publicación del artículo original: 29/4/2008

 

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