Los síntomas de una instalación eléctrica peligrosa

Los síntomas de una instalación eléctrica peligrosa.

Muchos problemas de las instalaciones eléctricas domésticas muestran señales de advertencia antes de agravarse. Conozca estas señales de advertencia de peligros eléctricos en el hogar y prevenga daños mayores.

Conocer los síntomas de un problema eléctrico hogareño puede ayudarlo a realizar las reparaciones necesarias y así prevenir una situación peligrosa que podría provocar electrocución o daños a la propiedad. La mayoría de estos problemas eléctricos deben ser diagnosticados y reparados por un electricista profesional matriculado. También es posible que usted mismo pueda solucionar algunos otros, en ese caso, siempre debe tomar las precauciones necesarias para trabajar con electricidad.

Conocer los síntomas de un problema eléctrico hogareño puede ayudarlo a realizar las reparaciones necesarias y así prevenir una situación peligrosa que podría provocar electrocución o daños a la propiedad.


A continuación detallamos los indicadores más comunes de existencia de desperfectos en las instalaciones.

• Problemas con las llaves térmicas

Las llaves térmicas o interruptores termomagnéticos  están diseñados para dispararse cuando un circuito está sobrecargado o en cortocircuito. Al interrumpir el suministro eléctrico, la llave térmica evita que los cables se sobrecalienten y puedan provocar un incendio.

Los interruptores también pueden dispararse solos cuando envejecen. Los disparos repetitivos pueden indicar, además de sobrecargas y cortocircuitos, problemas propios del interruptor. Para verificar esta última situación Intente conectar los aparatos en un circuito diferente. Si un interruptor se dispara con frecuencia, debe consultar a un electricista.

Las llaves térmicas o interruptores termomagnéticos  están diseñados para dispararse cuando un circuito está sobrecargado o en cortocircuito.

Trabajar dentro de un tablero eléctrico requiere habilidad y conocimientos. Incluso con el interruptor principal apagado, la energía eléctrica sigue entrando al panel. Deje este tipo de trabajo a un profesional experimentado. Nunca reemplace una llave térmica o fusible por uno de mayor capacidad porque esto puede causar recalentamientos e incendios.

Para las viviendas construidas entre 1950 y 1990, se deben inspeccionar los tableros y verificar si éste o las llaves térmicas que aloja fueron fabricados por Federal Pacific. Los interruptores de la marca Stab-Lok de esta empresa no se consideran seguros. Consulte con su electricista para obtener una recomendación o un reemplazo.

En todos los tableros eléctricos se recomienda el reemplazo de interruptores rotativos, interruptores a cuchilla y fusibles o “tapones” por llaves térmicas y disyuntores diferenciales.


En todos los tableros eléctricos se recomienda el reemplazo de interruptores rotativos, interruptores a cuchilla y fusibles o “tapones” por llaves térmicas y disyuntores diferenciales. 

• Descargas eléctricas

Si siente una descarga leve o un hormigueo al tocar un electrodoméstico o una superficie conductora, la causa puede ser una falla a tierra en el electrodoméstico o un cableado eléctrico inadecuado.

Si siente este cosquilleo después de cruzar una superficie alfombrada, puede deberse a la electricidad estática, que es común en el invierno y no es motivo de preocupación.

Todas las otras descargas eléctricas deben tomarse seriamente a fin de evitar que la situación empeore.

Para proteger a las personas e instalaciones contra fallas a tierra, se debe instalar en los tableros eléctricos interruptores diferenciales (disyuntores o dispositivos de corriente residual, RCD o GFCI) y las masas metálicas deben estar conectadas al conductor de protección de tierra.

Para proteger a las personas e instalaciones contra fallas a tierra, se debe instalar en los tableros eléctricos interruptores diferenciales (disyuntores o dispositivos de corriente residual, RCD o GFCI) y las masas metálicas deben estar conectadas al conductor de protección de tierra.

Familiarizarse con los problemas eléctricos comunes en el hogar puede ayudar a prevenir futuros incidentes o daños.

• Artefactos de techo calientes

Frecuentemente debe revisar el área alrededor de las lámparas del techo en busca de calor ya que  no todas las luminarias se encuentran bien aisladas ni ventiladas. Además, si se excede la potencia eléctrica máxima recomendada para las lámparas instaladas, el artefacto puede sobrecalentarse. Demasiada acumulación de calor puede dañar a los conductores y aisladores plásticos y representar un peligro de incendio.
Se debe prestar especial atención a las luminarias embutidas en cielorrasos especialmente si son del tipo dicróica o Halospot ya que, además de la intensa disipación de calor que generan estas lámparas halógenas, los equipos auxiliares (transformadores bobinados o fuentes electrónicas) a los que se encuentran conectadas también son una importante fuente de temperatura.

Frecuentemente debe revisar el área alrededor de las lámparas del techo en busca de calor ya que  no todas las luminarias se encuentran bien aisladas ni ventiladas.


Cambiar a lámparas de diodos emisores de luz (LED) o compactas de luz fluorescente (CFL) proporciona una solución, porque estas lámparas no producen tanto calor como las incandescentes o halógenas. En la actualidad existen en el mercado reemplazos de tecnología Led para todos los formatos de lámparas y tubos fluorescentes.

• Luces parpadeantes o moribundas

Las luces parpadeantes o destellantes pueden ser un signo de una lámpara defectuosa o floja. Si reemplazar la lámpara no resuelve el problema, consulte a un electricista matriculado. La falla puede estar en la luminaria o en la instalación.

Además de las conexiones al artefacto, las llaves y el cableado eléctrico, los elementos tablero pueden presentar falsos contactos o encontrarse sueltos. Este tipo de problema eléctrico requiere un diagnóstico profesional para garantizar una reparación completa.

Las luces parpadeantes o destellantes pueden ser un signo de una lámpara defectuosa o floja.


Los aparatos de iluminación generalmente consumen pequeñas cantidades de energía. Por lo tanto, cuando las luces parpadean o pierden potencia lumínica, el problema rara vez se debe a que la lámpara se esté quemando. Muchas veces, el problema es causado por otros aparatos o calentadores conectados en el mismo circuito. Cuando se ponen en funcionamiento los electrodomésticos de mayor consumo, los más pequeños se quedan sin energía.

Tenga en cuenta que los artefactos construidos para enfriar o calentar utilizan grandes cantidades de energía. Las luces destellantes o moribundas son a veces el resultado de lavadoras u otros dispositivos similares. Siempre consulte con un experto para que analice la factibilidad del traslado de la conexión de estos grandes consumidores a diferentes circuitos o la instalación de otras líneas específicas apropiadas para este tipo de consumos.

• Interruptores de luz o y tomas que no funcionan

Los interruptores de luz o receptáculos que funcionan de manera intermitente revelan otro peligro eléctrico en el hogar. El cableado puede estar suelto o el dispositivo, rajado o deteriorado internamente. Si un enchufe está suelto en un toma, también puede representar un peligro. Si el enchufe se cae parcialmente, quedarán expuestas las espigas de la ficha con tensión y una persona desprevenida podría recibir accidentalmente una descarga al manipular el cable.

Los interruptores de luz o receptáculos que funcionan de manera intermitente revelan otro peligro eléctrico en el hogar.

Si sospecha que este es el caso, contrate a un técnico para que inspeccione su instalación eléctrica para determinar si existen conexiones sueltas y reemplace los dispositivos defectuosos.

• Olor a quemado

Si nota un olor a quemado proveniente de cualquier tomacorriente o interruptor, apague la energía desde el tablero eléctrico. Comuníquese con un electricista para que realice las reparaciones adecuadas. El problema puede ser un dispositivo defectuoso, pero también puede tratarse de una falla en el cableado o una sobrecarga.

Si nota un olor a quemado proveniente de cualquier tomacorriente o interruptor, apague la energía desde el tablero eléctrico.

El olor a quemado es un síntoma grave porque podría indicar el inicio de un incendio eléctrico. Las llaves, tomas, fichas o cables eléctricos conectados que estén calientes al tacto también son una señal de un peligro eléctrico. No utilice estos elementos hasta que se haya reparado la situación.

El olor a quemado es un síntoma grave porque podría indicar el inicio de un incendio eléctrico.


Recuerde también que algunos aparatos nuevos a veces emanan olores considerables las primeras veces que se ponen en funcionamiento. Sin embargo, si huele un olor desagradable y distinguible que proviene de un enchufe, apáguelo y desenchufe todo lo que esté conectado a él. No vuelva a utilizar este elemento hasta que un técnico profesional lo examine y realice un análisis más profundo.

• Zumbidos                               

¿Alguna vez se preguntó que sonido tiene la electricidad? Dicen que el silencio es oro y, este dicho se aplica directamente a los sistemas eléctricos. Si no escucha nada alrededor de su instalación eléctrica, entonces lo más probable es que su sistema eléctrico funcione bien. Sin embargo, la corriente eléctrica al circular a través de conexiones flojas, falsos contactos o conductores deteriorados puede producir zumbidos y ruidos molestos que deben causar preocupación. Ante cualquier sonido inusual, llame a un electricista antes de que el problema, si lo hay, empeore.

• Chispas o destellos

Las chispas eléctricas nunca son una buena señal. Si una caja de fusibles, un tablero eléctrico u otros aparatos están chispeando constantemente, llame a un electricista inmediatamente. Actuar a tiempo es fundamental en estos casos.

Las chispas intensas o que ocurren con frecuencia indicarán un problema en el toma, ficha o en el circuito. Si escucha un chasquido, puede indicar que un cable se encuentra suelto o con falso contacto.

Si escucha un chasquido, puede indicar que un cable se encuentra suelto o con falso contacto.


No siempre es fácil localizar una conexión defectuosa o un falso contacto en un circuito. Diagnosticar y reparar problemas eléctricos puede ser complicado, por lo que siempre se deberán seguir los procedimientos de seguridad.

• Exceso de extensiones y adaptadores

A diario la gente utiliza prolongaciones múltiples, zapatillas, alargues, enchufes triples y adaptadores. Estos elementos fuerzan su sistema eléctrico y lo hacen funcionar más allá de su capacidad.

Utilice los cables de extensión y zapatillas eléctricas con moderación y en lapsos breves de tiempo, tal vez en alguna ocasión especial. Si su casa o negocio necesita cables de extensión enchufados en todo momento, contrate un equipo eléctrico profesional y capacitado para instalar estos cables de manera segura. En el caso de que sea imprescindible el uso de alargues, verifique que se trata de materiales normalizados y de marcas reconocidas. Evite siempre el uso de adaptadores y enchufes triples. 

Estos elementos fuerzan su sistema eléctrico y lo hacen funcionar más allá de su capacidad.


Los cables permanecen ocultos y asegurados dentro de las paredes de una casa principalmente por razones eléctricas, no estéticas. Los sistemas de cableado deben tener espacio y protección mecánica y contra los elementos para que duren y proporcionen seguridad a lo largo de su vida útil. Cuando otros factores externos interfieren en estos elementos (pellizcar conductores, dañar aislaciones, romper fichas o tomas, etc.) o el tráfico peatonal vulnera el cableado, las fichas o las zapatillas, estos elementos pueden funcionar mal y tornarse peligrosos.  

• Enchufes calientes

La temperatura en las conexiones de los aparatos es un problema que a menudo se pasa por alto. Algunos artefactos, como hornos y tostadoras, están diseñados para producir calor. Sin embargo, el enchufe que los alimenta no debería calentarse porque eso indica un problema grave. Si el toma que alimenta su aparato se calienta, apague el electrodoméstico, desconéctelo y pruebe conectarlo en otro toma. Si el tomacorriente se calienta sin que haya nada enchufado en él, el cableado podría estar dañado. Consulte con un electricista sobre si debe anular temporalmente el circuito de esa toma de corriente hasta que su sistema funcione correctamente.

• Tableros y cajas con óxido o humedad

No permita que se acumule óxido o humedad en sus tableros, cajas, bocas o paneles eléctricos. El exceso de óxido y humedad es una amenaza para el  cableado y los elementos de maniobra del sistema eléctrico y puede ocasionar más problemas en el futuro.

El exceso de óxido y humedad es una amenaza para el  cableado y los elementos de maniobra del sistema eléctrico y puede ocasionar más problemas en el futuro.



• Cableado de aluminio

El cableado de aluminio se utilizó principalmente en las décadas de 1960 y 1970 como un sustituto económico del cableado de cobre de primera calidad. Afortunadamente, las normas de seguridad para el cableado eléctrico han cambiado. El uso de conductores de aluminio resulta altamente peligroso ya que el aluminio experimenta corrosión cuando encuentra ciertos compuestos metálicos como el cobre, esta oxidación da a la conexión una mayor resistencia eléctrica, y esta produce recalentamientos y falsos contactos. Estos factores son  los que pueden conducir a generar incendios.

El uso de conductores de aluminio resulta altamente peligroso ya que el aluminio experimenta corrosión cuando encuentra ciertos compuestos metálicos como el cobre.


Estos cables peligrosos de aluminio están volviendo tímidamente al mercado y se promocionan como cables de “cobre-aluminio”. Se trata de conductores de aluminio cobreado, es decir aluminio con una fina capa de cobre depositada sobre su exterior. Su conductividad estará más cerca de la del aluminio que la del cobre por lo que para para una misma sección, estos cables tendrán una conductividad del 40% de la de su equivalente de cobre.

Se recomienda evitar el uso de estos cables y, si se encuentran instalados, se deberán cambiar con urgencia por cables normalizados de cobre.

• Cables no normalizados

Los llamados cables “de ferretería” o no normalizados presentan al ser utilizados en instalaciones eléctricas serios riesgos por contener una mínima cantidad de cobre (o aleaciones) no acorde a la sección declarada y utilizar para las aislaciones materiales que carecen de componentes ignífugos.

Los llamados cables “de ferretería” o no normalizados presentan al ser utilizados en instalaciones eléctricas serios riesgos por contener una mínima cantidad de cobre (o aleaciones) no acorde a la sección declarada.

Cable de ferretería (izquierda) y cable normalizado (derecha). Ambos de sección 1x6mm².

Se debe evitar el uso de materiales no normalizados, en especial es importante verificar que los cables exhiban las insignias correspondientes o marcas de certificación correspondientes a la jurisdicción donde sean instalados (en Argentina, los logotipos de Certificación de Seguridad de la Secretaria de Comercio y el logotipo de IRAM)

Al igual que con los de aluminio, se recomienda evitar el uso de estos cables y, si se encuentran instalados, se deberán cambiar con urgencia por cables normalizados.

Como identificar los cables no normalizados

Un cable que no está normalizado es un cable peligroso. Los cables normalizados se identifican por marcas de certificación grabadas a lo largo de su vaina aisladora y en sus embalajes. Se debe verificar siempre la existencia de estas insignias y que las certificaciones sean acordes a las normas de aplicación local.

Los cables normalizados se identifican por marcas de certificación grabadas a lo largo de su vaina aisladora y en sus embalajes.


Si el precio de venta de este material es muy inferior al valor de mercado de uno de calidad reconocida, es probable que se trate de un cable no normalizado, trucho o de ferretería.

La calidad de un cable está estrechamente vinculada con la calidad y cantidad de los elementos que lo componen. En los cables de baja calidad, para abaratar costos, se suele utilizar menos cobre (el insumo más costoso de un cable) en el interior, y una cubierta aislante mucho más débil. Por esta razón, es conveniente comparar la diferencia de peso de distintos rollos de cable a fin de que quede expuesta la calidad de cada uno de ellos: cuanto más liviano, peor calidad. Por el contrario, un cable de calidad reconocida resultará más pesado al incorporar una mayor masa de cobre en su interior. Gracias a esta característica conducirá mejor la electricidad.

En los cables de baja calidad, para abaratar costos, se suele utilizar menos cobre (el insumo más costoso de un cable) en el interior, y una cubierta aislante mucho más débil.

Contenido de cobre de un cable normalizado (izquierda) y un cable “de ferretería” (derecha). Ambos de sección de 6mm².


Otra prueba útil para verificar la calidad de un cable, es pelar una punta. Los hilos de cobre que constituyen el interior del cable de menor calidad tenderán a ser quebradizos por poseer una menor flexibilidad. Esta característica hace que sean más vulnerables a los esfuerzos de tracción, torsión, y flexión.  De esta manera cualquier doblez que se produzca en este cable puede ocasionar que el conductor se quiebre, deje de funcionar correctamente, o produzca algún accidente. De la misma forma, la cubierta aislante del cable debe tener una buena flexibilidad y soportar determinados esfuerzos sin resquebrajarse.

Se debe verificar siempre la existencia de estas insignias y que las certificaciones sean acordes a las normas de aplicación local.

Empaque de un cable normalizado. En el mísmo se identifican claramente las certificaciones y el sello de seguridad.


Al pelar el cable también se debe observar que el material conductor sea cobre rojizo, flexible y que esté compuesto por filamentos delgados.  Si se percibe que el material es muy liviano, es conveniente raspar los filamentos para verificar que no se trate de cables de aluminio recubiertos de cobre.

Se debe evitar el uso de materiales no normalizados, en especial es importante verificar que los cables exhiban las insignias correspondientes o marcas de certificación correspondientes a la jurisdicción donde sean instalados.

Etiqueta identificatoria de un cable no normalizado. Se observa que carece de datos del fabricante y de los logotipos de Certificación de Seguridad de la Secretaria de Comercio y de la certificación IRAM.




Por: Leandro Kessler


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